Se trata de un análisis profundo sobre la situación del bienestar emocional de la adolescencia en Elgoibar

ELGOIBAR | El estudio se ha basado en diversas fuentes: la voz de 536 adolescentes de entre 12 y 16 años, datos de Osakidetza y las aportaciones de numerosos agentes del municipio, entre ellos los ámbitos de la educación, la salud, el deporte, el ocio, el asociacionismo y las instituciones.
Las principales conclusiones del diagnóstico arrojan datos significativos. El 20,3 % de las niñas, niños y adolescentes de entre 0 y 20 años de Elgoibar tiene o ha tenido un diagnóstico clínico de salud mental, y el uso de psicofármacos ha experimentado un notable aumento en la última década: la prescripción de ansiolíticos se ha multiplicado por seis en los últimos diez años. En la actualidad, el 9,5 % de las y los adolescentes toma o ha tomado psicofármacos.
También se han identificado claramente las principales fuentes de presión. El 49 % de las y los adolescentes señala la presión académica como una gran fuente de preocupación; el 41 % de las chicas menciona el malestar relacionado con la imagen corporal como el factor que más sufrimiento les genera, mientras que entre los chicos destaca la presión por no ser suficientemente buenos en el ámbito deportivo. Además, situaciones como la exclusión social, el acoso o la soledad afectan al 36,8 % de las y los adolescentes.
El estudio pone de manifiesto, asimismo, que una parte importante del malestar adolescente pasa desapercibido: el 11,2 % afirma que nadie detecta que se encuentra mal y el 36,7 % no solicita ayuda cuando la necesita. Esta situación resulta especialmente grave entre la adolescencia migrante, ya que el 71 % no pide ayuda.
El diagnóstico se concibe como un punto de partida para la construcción en Elgoibar de un ecosistema comunitario sólido que proteja la salud mental de la adolescencia, mediante el trabajo conjunto de las familias, el ámbito educativo, el ocio, el deporte, el sistema sanitario y las instituciones.
Desde el Ayuntamiento se ha subrayado que el bienestar emocional de las y los adolescentes es una responsabilidad colectiva. Al mismo tiempo, se ha querido poner en valor el importante trabajo que ya se viene realizando en el municipio en este ámbito. A partir de este diagnóstico, el Ayuntamiento reafirma su compromiso de seguir avanzando y de poner en marcha acciones concretas y coordinadas, estructuradas en tres líneas de trabajo prioritarias: la formación, la prevención y la intervención.


