La próxima jornada cerrará la liga regular y llevará al Eibar al Ciudad de Valencia

FUTBOL | Las bajas de las últimas semanas obligaron a Beñat San José a presentar un once con muchas novedades en la defensa: Jonmi guardó los palos; con Cubero, Chema, Arambarri y Hodei en la remozada zaga; Sergio y Matheus repitieron en el centro del campo; Pascual, novedad en la mediapunta, conectó al equipo con el delantero, escoltado en las bandas por Corpas y Guruzeta; y arriba, el recién renovado Jon Bautista.
Casi sin tiempo para tomar asiento en Ipurua, Eibar y Córdoba dejaron claro que ninguno de los dos equipos iba a bajar el pistón en el tramo final de liga. El conjunto armero, con presión alta y transiciones veloces, visitó el área de Marín en menos de tres minutos. Por su parte, el Córdoba quiso adueñarse del balón y, con elaboradas jugadas de banda a banda, también se presentó ante Jonmi en los primeros compases. El portero de Amorebieta respondió con solvencia hasta en tres ocasiones.
Aunque fue el conjunto cordobés quien se sintió más cómodo con el balón durante los primeros 20 minutos, en parte gracias al cambio de sistema que sorprendió a los de San José, la clase de Jon Bautista apareció en el 23’, encadenando dos acciones individuales en el área rival a las que les faltó la definición de un compañero para convertirse en el primer tanto del partido.
Un disparo lejano y peligroso de Carlos Isaac, los detalles de calidad de Matheus con el balón controlado y una salvada espectacular de Jonmi a un remate de Obolskiy fueron la antesala de la genialidad de José Corpas que enloqueció a Ipurua. Desde unos 50 metros de distancia, al ver a Marín adelantado, el de Baños de la Encina conectó un disparo certero que aterrizó en la red, subiendo el 1-0 al luminoso del estadio azulgrana. Hasta el descanso, aunque el Eibar no logró igualar la posesión de su rival, sí supo exprimir los frutos de su presión para dominar la estadística de remates con 10 llegadas frente a las 7 de su rival.
El festival de Bautista continuó con dos nuevos remates que Marin sacó con muchos problemas. Fue entonces cuando ambos entrenadores refrescaron a sus onces. En la escuadra armera, Javi Martínez dio descanso a un Guruzeta muy aplaudido por la grada. De las botas del recién ingresado nació la jugada con la que Cubero asistió al ‘9’ para anotar el tercero, que, con mucho suspense, fue confirmado por el VAR (3-1).
Ovacionados, Bautista y Matheus fueron sustituidos antes de que Chema cerrara el partido con un cabezazo a la salida de un córner que supuso el 4-1 definitivo. Ipurua celebró la tercera victoria consecutiva de un equipo que ilusiona y hace disfrutar a los suyos.


