La alcaldesa remite una carta al consejero de Industria tras conocerse un informe que alerta de fallos en el mantenimiento y posibles problemas de estabilidad

ERMUA/ZALDIBAR | Las alarmas han vuelto a encenderse en el entorno del vertedero de Zaldibar. La alcaldesa de Ermua, Beatriz Gámiz, ha enviado una solicitud formal y urgente al Consejero de Industria, Transición Energética y Sostenibilidad, Mikel Jauregi, exigiendo actuaciones inmediatas tras la publicación de un informe de inspección que revela «extremos de enorme gravedad» para la seguridad ambiental y la tranquilidad de los vecinos.
El documento, publicado recientemente en la web del Gobierno Vasco, dibuja un escenario preocupante en una zona marcada por la tragedia de 2020. Según denuncia Gámiz, el informe técnico señala un «deterioro significativo» en el sistema de drenaje de lixiviados, advierte del riesgo de vertidos incontrolados a los cauces y plantea la posibilidad de que la acumulación de estos líquidos comprometa la estabilidad del terreno si no se toman medidas.
«Inaceptable»
Para la regidora ermuarra, el contenido del acta de inspección es «inaceptable». En su misiva, recuerda que el enclave ya fue escenario de una catástrofe humana y ambiental, y subraya que la ciudadanía merece «certezas y prevención, no mensajes ambiguos».
«No es un asunto menor ni un debate técnico interno», recalca la alcaldesa, quien exige saber qué medidas correctoras se han ordenado desde el colapso del vertedero hasta hoy y cuál es el grado de cumplimiento real por parte de la empresa titular.
Ante la gravedad de los datos, el Ayuntamiento de Ermua ha solicitado formalmente un informe detallado sobre el estado actual del sistema de bombeo y las garantías existentes para evitar vertidos en episodios de lluvia. También pide una convocatoria urgente de una mesa técnica e institucional en la que participen el Gobierno Vasco, la Diputación Foral y los Ayuntamientos del entorno (Ermua, Eibar, Zaldibar) y un protocolo de comunicación pública transparente para que la ciudadanía conozca de primera mano los riesgos y las medidas adoptadas.
La alcaldesa concluye la carta mostrando su disposición a colaborar, pero advierte que el Ayuntamiento necesita respuestas «concretas y verificables». Añade que «la sombra de lo ocurrido hace seis años sigue muy presente en la comarca y Ermua no está dispuesta a permitir que las carencias en vigilancia y gestión ambiental pongan de nuevo en riesgo al municipio».


