Las armeras se adelantaron tras el descanso, pero encajaron dos tantos a balón parado y fallaron un penalti en el minuto 100

EIBAR | Noche amarga para el Eibar femenino en su visita al Valencia. Pese a adelantarse en el marcador con un auténtico golazo de Sara Martín nada más reanudarse el choque y disputar la última media hora con una jugadora más por expulsión local, las armeras terminaron cediendo por 2-1 en un choque donde la eficacia a balón parado castigó en exceso al conjunto eibartarra.
El técnico armero apostó de inicio por Wellmann bajo palos, resguardada por una zaga de cinco con Aitana, Carla, Simona, Alí y Emma. En la medular, Noe, Carvajal y Nerea llevaron las riendas, dejando el ataque a la dupla formada por Ángeles y Sara.
Antes del descanso
La primera mitad estuvo marcada por el equilibrio táctico y las pocas llegadas de verdadero peligro a las áreas. Tras un primer aviso che a la contra, el Eibar rozó el gol rebasado el minuto 10: un saque de falta puesto por Noe se le atragantó a la guardameta local y, tras una serie de rechaces en el área chica, ni Nerea ni Ángeles pudieron empujar el balón a la red.
Con el paso de los minutos, la batalla se libró en el centro del campo. Cerca del descanso, Carvajal probó fortuna desde lejos con un disparo que rozó la cepa del poste. Las guipuzcoanas alcanzaron el intermedio dejando mejores sensaciones y dominando el tramo final, aunque sin la claridad suficiente en los últimos metros.
La ambición del Eibar tuvo premio inmediato en la reanudación. Apenas dos minutos después de salir de vestuarios, Sara Martín enganchó un impecable disparo lejano que sorprendió a la zaga y a la portera valencianista para firmar el 0-1 con un golazo antológico.
El gol asentó el dominio armero, más aún cuando rebasada la hora de juego el Valencia se quedó con diez jugadoras tras una agresión sobre Carla Andrés. Sin embargo, el guion dio un vuelco inesperado. El conjunto local tiró de efectividad a balón parado para restablecer las tablas y, poco después, culminar la remontada en otra jugada de estrategia.
A pesar del golpe, el Eibar volcó el campo en busca de la igualada. Ángeles lo intentó con un lanzamiento lejano despejado por la zaga y Thirsa rozó el gol con un remate a quemarropa que salvó la guardameta local con un paradón.
La gran oportunidad para rescatar al menos un punto llegó en el minuto 100, cuando la colegiada señaló penalti a favor de las visitantes. Carmen asumió la responsabilidad desde los once metros, pero no pudo transformar la pena máxima. Las armeras lo intentaron a la desesperada hasta el pitido final, pero se volvieron de vacío en un duelo donde merecieron mucho más.


