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El albergue de peregrinos de Deba vuelve a abrir sus puertas tras dos años de pandemia

Está abierto aunque con las limitaciones de la post-pandemia como la reducción a la mitad del número de pernoctaciones y mantenimiento de distancias en el interior

El primer peregrino en la reapertura fue un ciudadano francés atendido por la hospitalera Onintza Régil

DEBA| El albergue de Deba GELTOKIA ha vuelto a abrir sus puertas tras dos años cerrado como consecuencia de la pandemia aunque aún cuenta con las limitaciones post-pandemia como la reducción del número de pernoctaciones o el mantenimiento de distancias en el interior.

Gestionado por la Asociación de Amigos del Camino a Santiago de Deba, compuesta de personas de Deba que cumplen la función de hospitaleras y hospitaleros de forma voluntaria, es decir que prestan sus servicios sin remuneración alguna, y con un concepto de acción social, el albergue volvió as abrir sus puertas el pasado 25 de abril.

Es un ejemplo de colaboración pública-privada, puesto que la inversión inicial fue financiada mayoritariamente por el Ayuntamiento de Deba, y complementada por la Asociación, encargándose de la gestión posterior mediante un sistema de autofinanciación la propia Asociación.

Prácticamente todos los días el albergue se llena, con lo que la Asociación cumple ampliamente con su función.

El grado de satisfacción, de las personas usuarias con respecto al propio albergue, y a la atención que se les presta es muy alto. Disponen de un “libro de visitas” en donde queda reflejado el sentir de las peregrinas y peregrinos, habitualmente con un alto grado de satisfacción.

A pesar de que actualmente responden perfectamente a las necesidades para cumplir la labor de hospitaleras y hospitaleros, según indica la propia asociación, invitan a la incorporación de nuevas personas al equipo. No se precisan ni conocimientos, ni aptitudes personales especiales, interés por un servicio colectivo y una dedicación de tres o cuatro medias tardes al mes.

En marcha desde el año 2000

El albergue de peregrinos en Deba, viene funcionando desde el año 2000, y en su actual ubicación desde del 2014.Consta de 56 plazas, que en este momento se reducen a la mitad consecuencia de la pandemia que padecemos.

Antes de la pandemia, año 2019, fueron más de 10.000 las personas que pernoctaron en el albergue. En total han atendido en el albergue desde el inicio de la actividad, contando con las de este año se puede llegar a los 100.000. “El efecto económico en el pueblo, es muy alto. Calculando el gasto por peregrino al día de 30euros, la aportación a la economía del pueblo es de 300.000 euros, calculando los 10.000 peregrinos del año 2019, cifra respetable” explican sus responsables. Aseguran además que independientemente de ésta cuestión, “la experiencia nos ha demostrado que la atención que se le presta al peregrino, ubicación del albergue, el atractivo de la localidad, etc. ha supuesto un espejo para promocionar Deba”.

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