Los armeros firmaron una gran primera parte, sin embargo, perdieron 2-4 ante el Málaga

EIKIROLAK| Ipurua recibió ayer un partido de los que pesan. El Málaga llegaba como rival directo en la pelea por el playoff, con lo que eso implica: tres puntos que no son tres puntos, sino posiciones, diferencia y presión. Beñat San José respondió con un once de garantías.
Ipurua estuvo a la altura del partido, pero el guion se torció pronto. En el minuto 5, el VAR llamó al colegiado, Luis Bestard, a revisar un posible penalti por un golpe de Lander Olaetxea en el rostro de un atacante. Tras la revisión, pena máxima. Chupe asumió la responsabilidad y colocó el 0-1. Pero Ipurua encajó el golpe y respondió con más fuerza aún.
El equipo sintió el impulso de la grada y en la primera acción se plantó en el área contraria reclamando la misma sanción por un pisotón a Bautista. Esta vez el colegiado no señaló nada. En el 16, un contragolpe con veneno acabó con el último pase desviado dentro del área. Y en el 20, el empate. Sergio Álvarez domó un rechace del portero tras el remate de Jair y definió con elegancia a lo alto de la red el 1-1. Ipurua rugió.
Los armeros no se conformaron. En el 32, balón largo a Adu, que prolongó de cabeza para Bautista. El 9 definió al cuerpo de Alfonso Herrero. La segunda oportunidad la tuvo el propio Adu, llegando de segunda línea, pero el muro defensivo sobre la línea evitó el tanto. A la tercera fue la vencida: el balón aterrizó en las botas de Corpas, que con calma y finura encontró la red y firmó el 2-1.
Tras el descanso, San José hizo cambios, pero estos no evitaron el golpe del rival, que cada vez se encontró mejor con el balón y presentó una de las mejores imágenes de un equipo visitante en el feudo armero. Mientras el Eibar reclamaba falta por un derribo a Bautista, el Málaga condujo el balón veloz a la portería contraria para que Niño definiera en el segundo palo un centro de Chupe desde la derecha. 2-2.
El empate enrabietó al Eibar, que se lanzó con todo al campo contrario, que poco había pisado en el segundo acto. Pero el Málaga también supo leer el momento. Funes retiró al segundo punta que había introducido minutos antes para igualar y acumuló gente en el centro del campo para volver a conectar jugadas de profundidad y calibre. Así llegó el 2-3 en el 77′, con una definición rasa de Niño al fondo de la red. A pesar de la derrota, la grada reconoció el trabajo, la entrega y el esfuerzo de los suyos.
La semana que vien el Eibar visitará el Municipal de Anduva para medirse al CD Mirandés en la 39ª jornada de LaLiga Hypermotion. Domingo 10 de mayo, 18:30 horas. Otro partido fuera de casa, otra oportunidad de seguir construyendo nuestro camino.


