Un tanto del Castellón justo antes del descanso y otro en respuesta al empate de Corpas impidieron puntuar a los de San José

FUTBOL | Un solo cambio respecto al once que ganó al Córdoba, pero con lectura táctica clara. Beñat San José apostó por Jair en lugar de Aleix Garrido, lo que dotó al equipo de un bloque de cinco en fase defensiva y el reconocible 4-2-3-1 en ataque. Jonmi bajo palos, con Cubero, Marco Moreno, Jair y Arbilla. Sergio Álvarez y Mada en el doble pivote. Adu Ares y Bernat, en las bandas; Corpas, como media punta, aunque ocuparía la banda cuando Bernat perdía altura. Y Martón, con catorce goles en la temporada, como referencia en el ataque.
El Eibar llegaba a Castalia con todo por ganar. La mejor actitud posible para la cita más importante del curso.
Castalia estaba a reventar y el Castellón lo notó. Los primeros minutos fueron suyos: dominio de la pelota, empuje y un ambiente que presionaba tanto como los jugadores locales. El Eibar se protegió bien y no renunció a presionar el reinicio rival, pero el asedio llegó igualmente. Un centro desde la derecha generó la primera ocasión clara, que Jonmi desbarató anticipándose al remate. Desde el mismo lado, Pablo Santiago se estrelló con el palo. Dos avisos en el arranque.
El Castellón se lleva el playoff
El Eibar salió del vestuario volcado en busca del empate. Aunque el resto de resultados no acompañaban a esa hora de la tarde, los armeros no bajaron los brazos. Adu Ares fue el primero en probar con el tiro y en el 47′ la presión de Martón estuvo cerca de hacer efecto cuando cortó una salida del portero y envió el balón al palo.
El premio llegó en el 57′. Casi de la misma forma en que el Castellón se había adelantado, con un disparo de Corpas desde la frontal, desviado por la defensa, para poner la igualada. 1-1. Un minuto después, Martón tuvo el 2-1 en sus botas con un centro desde la derecha al que no llegó a contactar en el mano a mano.
Beñat San José no se guardó nada. La entrada de Bautista y Aleix Garrido por Martón y Marco Moreno buscaba intimidar a un Castellón con cada vez más espacios en su intento desesperado por alcanzar un playoff que por entonces no le correspondía. Pablo Hernández respondió con dos sustituciones en sus filas.
Ya en el 70′, tras un córner, Jonmi volvió a aparecer con una mano salvadora que impidió el tanto local. Pero nada pudo hacer un minuto después con el uno para uno de Isra Suero, que elevó el 2-1.
El Eibar no se rindió. Acumuló llegadas, generó ocasiones y compitió hasta más allá del descuento. No llegó el gol que habría mantenido vivo el sueño, pero el equipo de Beñat San José se fue de Castalia habiendo dado todo lo que tenía. Hasta el último segundo. Porque esa también es una forma de dignificar una temporada que hoy pone su punto y final con la 8ª plaza.


