A partir del año que viene se financiará el 75 % de los servicios esenciales como limpieza, socorrismo y el baño adaptado

DEBA | El Ayuntamiento de Deba ha recibido una subvención de 113.028,43 euros dentro del nuevo plan de financiación promovido por la Diputación Foral de Gipuzkoa para la gestión integral de las playas. Esta ayuda, que cubrirá servicios esenciales como el socorrismo, el baño adaptado y la limpieza, es fruto directo del acuerdo estratégico firmado en mayo de este mismo año entre los municipios costeros y la institución foral.
Ese acuerdo histórico, que Deba firmó junto con otros seis municipios de la costa gipuzkoana representa un antes y un después en la gestión de las playas. Por primera vez, la Diputación asumirá la mayor parte del coste de unos servicios que hasta ahora recaían casi exclusivamente sobre los Ayuntamientos, lo que supone un ahorro económico significativo para las arcas municipales.
La partida económica de 2025, dotada con 700.000 euros, se distribuye entre los municipios costeros en función de su población y el volumen de residuos gestionados. Para Deba, el reparto contempla 26.000 euros destinados a limpieza y residuos, y otros 87.028,43 euros para gastos corrientes e inversiones en servicios y equipamientos.
No obstante, a partir de 2026, dicha partida se ampliará y en el caso concreto de Deba, con una población de entre 5.000 y 10.000 habitantes, la Diputación cubrirá el 75 % de los costes derivados del mantenimiento de la playa. Además, se hará cargo de forma directa de la recogida y gestión de residuos tanto en la playa como en su entorno natural, incluyendo zonas marinas y fluviales.
Tal y como expresó la alcaldesa Alazne Txurruka en el momento de la firma del acuerdo, esta medida permite que el municipio deje de asumir en solitario el coste del uso y disfrute de la playa, que también acoge a visitantes y turistas. “Este acuerdo y esta subvención son el resultado de un trabajo firme y constante a favor de los intereses de nuestro municipio”, señaló entonces.
Este nuevo modelo no solo garantiza servicios de calidad en la playa, sino que libera recursos municipales que podrán invertirse en otros ámbitos que mejoren la vida de los debarras.


