La renovada infraestructura ha mejorado significativamente la seguridad y la accesibilidad tanto para vehículos como para peatones

MENDARO | La diputada General de Gipuzkoa, Eider Mendoza, junto al alcalde de Mendaro, Enetz Ezenarro, ha visitado hoy el renovado puente de la GI-3821 sobre el río Deba, una infraestructura clave para el municipio que ha sido objeto de una rehabilitación integral. Los trabajos han permitido modernizar por completo su estructura mediante el refuerzo con vigas metálicas de acero corten, lo que ha aliviado la carga de trabajo sobre la construcción original. Además, se han ampliado las aceras a dos metros, mejorando notablemente la accesibilidad y la seguridad para los peatones, y se han instalado sistemas de contención homologados que cumplen con los estándares más exigentes.
La visita de esta mañana se enmarca en un encuentro institucional entre la Diputación Foral de Gipuzkoa y el Ayuntamiento de Mendaro, que tiene como objeto reforzar la colaboración y abordar las principales necesidades del municipio de cara a mejorar el bienestar de su ciudadanía. En palabras de Mendoza, “la rehabilitación del puente representa un hito en la mejora de Mendaro, garantizando un acceso seguro y eficiente para las próximas décadas”.
Eider Mendoza ha destacado la relevancia de esta actuación, subrayando que «la renovación del puente de acceso a Mendaro no solo asegura su funcionalidad a largo plazo, sino que supone un salto cualitativo en términos de seguridad vial y accesibilidad para la ciudadanía. Hoy, Mendaro cuenta con un puente más seguro, accesible y adaptado a las necesidades actuales de sus habitantes». Además, ha puesto en valor las mejoras integradas, como la modernización de los sistemas de drenaje y la renovación de servicios esenciales como el abastecimiento de agua, telefonía y electricidad, ahora optimizados para un funcionamiento más eficiente.
La diputada general también ha reafirmado el compromiso de la Diputación con las infraestructuras estratégicas de Gipuzkoa. «Esta actuación demuestra nuestra apuesta decidida por impulsar la seguridad, la accesibilidad y el desarrollo económico de Mendaro y de toda la comarca de Debabarrena. Invertir en infraestructuras como este puente es invertir en el bienestar de las personas y en el futuro de Gipuzkoa», ha señalado Mendoza.
Por su parte, el alcalde Enetz Ezenarro ha expresado su agradecimiento a la Diputación por haber atendido a esta demanda de los sucesivos gobiernos municipales y de la ciudadanía, durante los últimos años. Según ha explicado el alcalde de Mendaro, el puente que se ha rehabilitado ahora se construyó a inicios de la década de los setenta, como alternativa al antiguo puente de piedra que unía el barrio de Garagartza con el de Azpilgoeta y con la carretera N-634. “A comienzos de la década de los noventa, ya con el Hospital Comarcal ya en marcha, la demolición del antiguo puente dejó a éste, como única conexión. Desde entonces, el barrio de Garagartza ha aumentado considerablemente su población, se han construido dos polígonos industriales a ese lado del río Deba y el flujo comarcal hacia el Hospital también ha crecido de forma importante”. “Para los habitantes de Mendaro estaba claro que el tráfico que soportaba el puente en los últimos años poco tenía que ver con el que soportaba cuando fue diseñado. Hacía falta reforzar y adecuar el puente a las nuevas circunstancias, para dar un servicio más acorde a los tiempos, tanto en cuanto al tráfico rodado como en cuanto a los transeúntes. Entendemos que con está actuación se le da una respuesta adecuada a este problema”.
Para terminar, también ha querido agradecer a la Diputación el compromiso que adquirió para construir un nuevo acceso tanto a Garagartza como al Hospital de Mendaro. “No olvidemos que, aunque rehabilitado y fortalecido, este puente sigue siendo, a día de hoy, el único acceso rodado a la margen derecha del río Deba, y que sería importante tanto para Mendaro como para la comarca en general, habilitar un segundo acceso que sirva para discriminar el tráfico en el día a día y como alternativa a este otro puente en casos de emergencia.
Las obras, que han supuesto una inversión final de 2.871.110 euros, se completaron a finales de diciembre de 2024 tras superar importantes desafíos técnicos. Entre las principales dificultades se incluyó la necesidad de trabajar en un espacio limitado manteniendo el tráfico abierto, dado que el puente constituye la única conexión al barrio de Garagartza y al Hospital Comarcal. Además, se registraron retrasos en la reposición definitiva de servicios esenciales como el agua, la telefonía y la electricidad, al depender de empresas externas. La conexión de la pasarela de madera existente con la nueva estructura también exigió ajustes técnicos adicionales.


